viernes, 28 de febrero de 2020

Acerca de tres libros


La lectura demanda de mí una atención que pocas veces supera el interés que esta me genera.
Es una forma elegante de decir que leer me gusta muy poco, y sutil de admitir mi tendencia a tercerizar culpas.

Si me interesa una peli, es probable que vuelva a verla algunas veces más, "para más placer". Es normal, como quien vuelve a escuchar una canción. Con los libros me pasa lo mismo, los pocos libros que disfruté de tapa a tapa, los volví a ojear. Son estos:

El arte de amar. Fue muy esperanzador porque mientras aprendía sobre un asunto sobre el cual se tiene muy poca luz, llegaba a la misma conclusión que llega cualquiera que tiene un viaje exitoso con LCD o ayahuasca, o a la misma conclusión que leemos en los evangelios; que el amor es lo que le da sentido a la vida.

Padre rico padre pobre. Lejos de la fiebre por dinero fue muy esperanzador saber que el dinero, además de ser una cuestión geográfica, (eso no lo dice el libro lo digo yo) también es una cuestión de actitud y de hábitos, un abrazo tranquilizador para cualquiera que se crió temiendo a la pobreza.

Historias de Cronopios y de famas. Después de sentir que el mundo ya no tenía nada más para ofrecerme fue esperanzador encontrarme con algo novedoso interesante.
Escrito hace más de 50 años pero más fresco que el youtuber más adolescente y más espectacular que se te pueda ocurrir.